1. Se inició ya el Programa
de Asistencia Psicológica para los estudiantes del I.T.Ch. (PAPSI). El propósito de este programa es que se disponga de un servicio profesional de
asistencia para la resolución de sus molestias de carácter psicológico
(personal, emocional, interaccional, etc.) para los estudiantes del Tec con la
finalidad de que su desarrollo académico y humano durante el curso de sus
estudios profesionales sea saludable y armónico.
Los objetivos del programa son: Brindar asistencia psicológica a los estudiantes que lo requieran; ya sea que lo soliciten espontáneamente o que sean canalizados por sus tutores, profesores, coordinadores de carrera, jefes de proyecto, jefes de departamento, otros estudiantes etc
2. Qué tipo de asesoría se
brinda en este proyecto:
-
Terapia individual y/o
grupal.
-
Orientación psico-educativa
(no psicopedagógica)
-
Información
-
Canalización a otras instancias o servicios de asistencia
psicológica.
3. Cómo se puede obtener este servicio, muy fácil lo único que tienes que hacer es solicitar a tu tutor, coordinador de carrera, jefe de departamento, subdirector, director o profesores que te canalicen al servicio de psicología. Puedes acudir a los siguientes departamentos: División de Estudios Profesionales y/o Desarrollo Académico. O puedes marcar los siguientes teléfonos: 413-74-74 ext. 170 y 413-. 74-74 ext. 132. Puedes acudir directamente con la Psic.
Celia María Flores Fernández: Cubículo 18, Edificio J. o contactarla a los teléfonos:
413-74-74 ext. 148 y al cel. 614-223-55-72
4. Qué es una terapia
Terapia
es el proceso en el cual se da una nueva óptica a las dificultades que la
personas consultante tiene. Se pretende que el paciente tenga una nueva visión
del conflicto que le aqueja, introduciendo nueva información o dando otra
visión del problema.
Es
una relación entre un profesional de la salud mental (psicólogo) y una persona
que tiene un conflicto que le impide continuar normalmente con su vida,
comúnmente a esta persona se le llama paciente. El terapeuta y el paciente
llevan una relación de diálogo por el cual se pretende llegar a los objetivos
deseados.
La
terapia va enfocada a la resolución de problemas, pues en la mayoría de los
casos en que se realizan muchos intentos sin llegar a una solución; en la
terapia se desechan los anteriores intentos se solución fracasados y se
intentan buscar nuevos. Se pretende que la persona tenga una nueva visión de la
situación. Encontrando alternativas diferentes para la solución de su
dificultad.
5.
Cápsula informativa
Durante
nuestra vida, experimentamos miles de sensaciones y emociones como resultado a
todo lo que nos rodea. Estas emociones pueden ser positivas o negativas. En
especial hay ocasiones en que esas emociones se sienten de una manera más
intensa, como por ejemplo en el tan temido final de semestre. En estas
ocasiones presentamos muchas emociones como consecuencia de las muchas cosas
que tenemos que hacer, los muchos exámenes que hay que presentar etc.
Particularmente en estas épocas hay una emoción que en especial sentimos tan
intensamente que nos desequilibra en muchas de nuestra vida, el tan temido y
conocido estrés, pero... ¿Qué es el estrés?
El estrés es el resultado de la combinación de
varios factores: un estímulo que se presenta en nuestro ambiente (por
ejemplo un examen de regu que tenemos que presentar); la interpretación
que le damos a ese estímulo (no se nada y de seguro lo trueno); una respuesta
fisiológica en nuestro organismo (tensión en el cuello, dolor de cabeza,
etc).
El estrés en ocasiones nos ayuda
a mantenernos a salvo, especialmente cuando nuestra vida corre cierto peligro.
Es parte de ese instinto de supervivencia que tenemos las personas. Éste nos
ayuda a mantenernos alerta, “despiertos”; sin embargo hay ocasiones en que el
estrés, más que ayudarnos, nos estorba o se acumula a tal grado, que parece que
“nos dará algo”.
En especial pasa si eres de esos
estudiantes (seguro que no!) que dejas todos tus trabajos, estudios, tareas y
prácticas para el final y que en unos días quieres sacar todo el trabajo.
El estrés es algo innegable y se
comienza ya a sentir entre los compañeros podemos ver por ejemplo, a muchos, en
un estado de “agitación”, total, producto de la preocupación por “examen de
mañana”; “la entrega del trabajo del profe fulanito”; “la practica de tal o
cual materia”, etc, etc, etc.
Bueno pues si tu eres de esos
estudiantes (como pocos existen en el Tec), que dejaron sus trabajos,
prácticas, tareas y estudio para el último momento, y andas en este momento con
el estrés hasta el tope y siente que no la vas a “armar”, aquí te van unos tips
para reducir ese “terrible compañero inseparable” de final de semestre: el
ESTRÉS.
·
Organízate: Anota
tus pendientes, haz citas espaciadas, pon horarios para realizar tus
actividades y no intentes ganarle al tiempo, eso no funcionará.
·
Simplifica tu horario: Aunque en estos tiempos pudiera pensarse que entre más hagas es mejor,
esto no es saludable, no quieras hacer en un día lo que no hiciste en un
semestre. Si tienes muchas cosas qué realizar es mejor que aprendas a decir no
cuando te encomienden una tarea para la cual, en realidad no tienes
tiempo.
·
Haz ejercicio: Las
actividades físicas te ayudarán a desechar la energía nerviosa que produce el
estrés, entre otros múltiples beneficios.
·
Come sanamente:
Una dieta variada tiene la combinación exacta de nutrientes que ayudan a tu
organismo a trabajan adecuadamente y aunque no lo creas también disminuye tus
niveles de estrés.
·
Duerme bien:
Cuando una persona duerme lo suficiente se siente descansado y listo para sus
actividades, además, su estrés disminuye. Si tienes problemas para conciliar el
sueño intenta leer un libro o tomar un baño caliente antes de acostarte.
Normalmente estos dos últimos puntos los descuidamos bastante, pero intenta dormir adecuadamente y comer bien y verás como los resultados serán mucho mejores de lo que esperas.
·
Tómate un descanso:
Aunque parezca que “no hay tiempo que perder” en descansos, es necesario que en
entre actividad y actividad, programes pequeños intervalos de descanso; esto te
ayudará a no saturar tu cabeza y a no desertar de tus actividades por exceso de
cansancio.
·
Practica pensamientos positivos: Ser optimista también es una forma de mantener a
raya al estrés. Dedícate unos minutos para pensar en lo bueno y deja lo malo a
un lado. No te culpes por todo.
·
Programa tiempo para preocuparte: Apartar un tiempo al día para solucionar los
problemas hace que las preocupaciones no se acumulen, además dejarás de pensar
en lo mismo durante días. Inténtalo.
·
Ríe: La risa es un
animador interno. Libera sustancias químicas en el cerebro que disminuyen el
dolor y aumentan el sentimiento de bienestar. La risa también estimula el
corazón, los pulmones y músculos.
·
Llora. Esto nos ayuda a sentirnos liberados por la tensión
que vamos cargando. Date permiso de liberar las emociones que traes dentro, sin
miedo a que van a decir, y si ya de plano te da mucha pena llorar en público,
pues lo puedes hacer donde nadie te vea, el punto es, no quedarse con la
emoción dentro.